¿Recuerdas… los inicios del Molino?
Traemos hoy a nuestra sección dedicada al recuerdo un vídeo realizado por Rafa Ramos el año 1992 sobre los inicios de “El Molino”, el albergue juvenil en el que tantos niños y jóvenes de la Parroquia han disfrutado de los Campamentos de verano. Gracias sobre todo al empuje del P. Alfredo, de lo que era un viejo Molino, se logró crear un albergue juvenil que se ha ido ampliando y mejorando año tras año.
El paso de los años ha hecho mella en la cinta VHS, por lo que la calidad de la imagen no es muy buena, pero merece la pena rescatar este trabajo realizado por Rafa y que seguro que nos trae muy buenos recuerdos. También tenéis unas fotos tomadas en Agosto de este año. ¡Cuántas experiencias vividas en nuestro querido Molino…!
El paso de los años ha hecho mella en la cinta VHS, por lo que la calidad de la imagen no es muy buena, pero merece la pena rescatar este trabajo realizado por Rafa y que seguro que nos trae muy buenos recuerdos. También tenéis unas fotos tomadas en Agosto de este año. ¡Cuántas experiencias vividas en nuestro querido Molino…!
Y “El Molino”, hoy (fotos tomadas en Agosto de 2007)
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23:01:06
Viendo las imagenes del Molino en obras y el resultado final, me vienen a la mente muchas personas que trabajaron de forma voluntaria, poniendo su sudor y esfuerzo en esta tarea. Aparte de Alfredo, recuerdo entre ellas de Felix Tendero, ya que creo que sin su ayuda y esfuerzo hubiera sido muy complicado llevar a cabo este objetivo, sin menospreciar al resto de la gente que colaboró con lo que pudo. Mucho o poco todo vale cuando se hacen las cosas en común.
La verdad es que “El Molino” es una especie de “lugar santo” para nuestra Parroquia. Si mal no recuerdo, desde 1991 hasta 2005 se celebraron allí los campamentos parroquiales, además de algunas convivencias de APJs y otras actividades. Son muchos los recuerdos que vienen a la mente y sobre todo surgen sentimientos de agradecimiento por la Gracia que allí ha derramado el Señor. Aunque hemos estado muy bien en la nueva sede del campamento de verano estos dos últimos veranos, la verdad es que se siente una especie de “morriña” recordando El Molino. No sólo por sus extraordinarios prados, vistas, etc., sino fundamentalmente por todo lo allí vivido; para muchos de nosotros, utilizando la expresión del Antiguo Testamento, siempre será un lugar donde “Nuestro Dios nos habló al corazón y nos enamoró”.