Discurso del Papa en la Universidad de “La Sapienza”
Quizá hayáis conocido estos días la polémica por la no presencia de Benedicto XVI en la Universidad de “La Sapienza”, tal y como estaba previsto desde hacía tiempo, por la oposición de un grupo de profesores y alumnos, al considerar al Papa “oscurantista” y de estar de acuerdo con el proceso a Galileo… Por si no conocéis lo ocurrido, aquí podéis poneros al corriente.Pues bien, acaban de publicar en español el discurso que tenía preparado, ciertamente de alta densidad filosófica y teológica, en el que se pueden leer palabras tan hermosas como éstas, que hablan de su constante preocupación por recordar el deseo de bien y verdad que habita en el corazón del hombre…
¿Qué tiene que hacer o que decir el Papa en la universidad? Seguramente no debe tratar de imponer a otros de forma autoritaria la fe, que sólo puede ofrecerse en libertad. Más allá de su ministerio de pastor en la Iglesia y sobre la base de la naturaleza intrínseca de dicho ministerio pastoral, es su misión mantener despierta la sensibilidad a la verdad e invitar una y otra vez a la razón a salir en busca de la verdad, del bien, de Dios y, por ese camino, estimularla a vislumbrar las luces útiles surgidas a lo largo de la historia de la fe cristiana y a percibir así a Jesucristo como la Luz que alumbra la historia y que ayuda a encontrar el camino hacia el futuro.
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23:12:13
No sé como se habran seguido las noticias en Spagna pero la verdad que aqui en Roma, como no podria ser menos, ha estado muy comentada la no asistencia de Su Santidad a la universidad, unos a favor y otros en contra.
Hoy, he podido asistir al rezo del Angelus donde estabamos convocados por el Vicario Camillo Ruini para apoyar al Papa y la verdad que ha sido expectacular ver toda la Plaza de San Pedro llena de gente, màs de 100.000 personas y todos para solidarizarnos con Su Santidad, donde el mismo nos ha mostrado su agradecimiento.
Resulta cuando menos curiosa la reticencia de la universidad, ámbito de la razón y la verdad, a recibir la verdad de otros y, más aún, la actitud tan cerrada y sectaria, cayendo en lo mismo que, se supone, pretende “denunciar” en el papa.La actitud y las palabras de Benedicto XVI, justas y sencillas, afean todavía más, si cabe, la soberbia intelectual de una universidad, como muchas veces la cultura, cerrada y pagada de sí misma.