Formación - Cuarta sesión
“Creo en el Espíritu Santo”
Os adjunto unas páginas de José María Mardones de su libro ¿Adónde va la religión? Cristianismo y religiosidad en nuestro tiempo, Sal Terrae, Santander 1996.
No trata el tema del Espíritu Santo. Es más bien la exposición de la situación en la que se encuentra la búsqueda religiosa actualmente. Dónde busca el hombre saciar su sed de “espíritu” y de “espiritualidad”.
En concreto, me parece interesante como trata varias veces el tema de New Age (no tanto como fenómeno específico y concreto, sino como tendencia a una espiritualidad y religiosidad a la carta) y religiosidad de la secularizad.
Y digo que me parecen interesante estos dos punto porque en este clima religioso de nuestros días es donde está actuando el Espíritu Santo, tanto en los cristianos como en aquellos que aún no conocen a Cristo.
Las cuestiones que os plantearía para “pincharnos” un poco de cara a esta formación serían las siguientes:
* Estos Nuevos Movimientos de Religiosos (NMR) (New Age, filosofías orientales, mezclas de distintas religiones, et…), ¿ayudan a la vivencia de la vida cristiana o son un obstáculo que hay que remover cuanto antes?
* Jesús en el Evangelio dice que “el Espíritu sopla donde quiere y nadie sabe de dónde viene ni a dónde va” ¿Hay elementos en los NMR que nos hablen de una acción del Espíritu Santo?
* ¿Qué es más propicio para el anuncio del Evangelio: un hombre sin religión o un hombre con cualquier religión?
687 “Nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Co 2, 11). Pues bien, su Espíritu que lo revela nos hace conocer a Cristo, su Verbo, su Palabra viva, pero no se revela a sí mismo. El que “habló por los profetas” nos hace oír la Palabra del Padre. Pero a él no le oímos. No le conocemos sino en la obra mediante la cual nos revela al Verbo y nos dispone a recibir al Verbo en la fe. El Espíritu de verdad que nos “desvela” a Cristo “no habla de sí mismo” (Jn 16, 13). Un ocultamiento tan discreto, propiamente divino, explica por qué “el mundo no puede recibirle, porque no le ve ni le conoce”, mientras que los que creen en Cristo le conocen porque él mora en ellos (Jn 14, 17).
688 La Iglesia, Comunión viviente en la fe de los apóstoles que ella transmite, es el lugar de nuestro conocimiento del Espíritu Santo:
- en las Escrituras que El ha inspirado;
- en la Tradición, de la cual los Padres de la Iglesia son testigos siempre actuales;
- en el Magisterio de la Iglesia, al que El asiste;
- en la liturgia sacramental, a través de sus palabras y sus símbolos, en donde el Espíritu Santo nos pone en Comunión con Cristo;
- en la oración en la cual El intercede por nosotros;
- en los carismas y ministerios mediante los que se edifica la Iglesia;
- en los signos de vida apostólica y misionera;
- en el testimonio de los santos, donde El manifiesta su santidad y continúa la obra de la salvación.
Después de la profunda sesión de formación de este domingo, si alguien se anima, se puede inciar aquí un intercambio de opiniones, inquietudes, planteamientos surgidos a raíz de la formación. Para los que no pudisteis estar, deciros que versó sobre Jesucristo, hombre y Dios verdadero. Fernando desarrolló la importancia que tiene para la fe de la Iglesia y para su acción pastoral, la conjunta afirmación de la humanidad y la divinidad de Jesús.
de que para entender la figura de Jesucristo es necesario partir de su unión con el Padre”, señala.